Arabia Saudita registró 345 ejecuciones en 2024, un récord moderno, incluyendo 122 por drogas, muchas involucrando extranjeros sin juicio justo. En 2025, la tendencia se acelera: 269 ejecuciones hasta el 27 de agosto y 300 en octubre. Expertos de la ONU advirtieron sobre la ejecución de 26 egipcios condenados mediante confesiones obtenidas bajo tortura. Entre enero de 2014 y junio de 2025 se realizaron 1.816 ejecuciones, contradiciendo las promesas del príncipe heredero de limitar la pena de muerte.
Prevalencia de la tortura en detención
La tortura sigue siendo habitual en los centros de detención saudíes para obtener confesiones. Amnesty International documentó palizas, descargas eléctricas y aislamiento prolongado. Abdullah al-Derazi, ejecutado el 20 de octubre de 2025, fue torturado hasta quedar en coma antes de firmar una confesión forzada. Las denuncias continúan, especialmente contra activistas y migrantes.
Juicios injustos y falta de debido proceso
Los juicios saudíes violan frecuentemente el derecho a un juicio justo, basándose en confesiones obtenidas bajo tortura, sin acceso a abogados ni revisión de pruebas. En 2025, al menos 35 ejecuciones derivaron de cargos políticos, como publicaciones en redes sociales, negando apelaciones y avisos a las familias.
Contexto histórico de abusos
Décadas de violaciones documentadas preceden a la Visión 2030, con casos como Raif Badawi, condenado a 1.000 latigazos en 2012 por blogs. Las ejecuciones de minorías chiitas aumentaron después de 2023, a menudo tras juicios con torturas.
Conexión con la candidatura FIFA 2034
El dossier saudí prometía respeto a los derechos humanos, pero ignoró torturas y juicios injustos. Más de 10 millones de trabajadores migrantes enfrentan riesgos similares bajo el sistema de kafala, como en Catar. FIFA otorgó la candidatura pese a una denuncia en mayo de 2025.
Paralelos con anteriores anfitriones controvertidos
Los Mundiales de 2022 en Catar y 2018 en Rusia mostraron violaciones similares: trabajo forzado, tortura, represión de disidentes y falta de reformas. Arabia Saudita 2034 podría superar estos precedentes.
Llamados globales al boicot
Amnesty, Human Rights Watch y 21 ONG solicitaron detener la candidatura desde noviembre de 2024, exigiendo moratoria de ejecuciones e investigaciones sobre tortura. Activistas y federaciones deportivas promovieron boicots para proteger derechos de trabajadores y disidentes.
El legado de la tortura
La candidatura de Arabia Saudita contrasta con su historial: 302 ejecuciones en 2025, confesiones forzadas, abusos contra extranjeros y violaciones sistemáticas del derecho a un juicio justo.