La Confederación Asiática de Fútbol se ha unido a la UEFA y a la CONCACAF en su oposición al plan de capital privado de 20.000 millones de dólares de FIFA, acusando a la organización de Gianni Infantino de llevar un proceso secreto y exigiendo una revisión urgente de la gobernanza. La reprimenda contiene una ironía evidente: la AFC es el mismo organismo que, por impulso del propio Infantino, logró movilizar a las federaciones asiáticas en apoyo de la candidatura sin oposición de Arabia Saudí para albergar el Mundial de 2034.
La Confederación Asiática de Fútbol se sumó el viernes a la oposición al plan del presidente de FIFA, Gianni Infantino, de vender participaciones del Mundial a inversores privados, al señalar que la propuesta no puede alcanzar de forma realista el consenso necesario para avanzar y al pedir a FIFA una revisión urgente de su gobernanza y de su marco de toma de decisiones, informó Associated Press. La intervención de la AFC implica que tres de las confederaciones de FIFA, que representan la clara mayoría de sus 211 asociaciones miembro, están ahora en abierta oposición al liderazgo de Infantino respecto al plan. La reprimenda añade una ironía especialmente incómoda para el Mundial 2034 de Arabia Saudí: la AFC es la misma confederación que, por impulso del propio Infantino, ayudó a reunir a las federaciones asiáticas en torno a la candidatura sin oposición de Arabia Saudí para organizar el torneo, utilizando un proceso acelerado que también recibió críticas por la falta de consulta.
La AFC se suma a UEFA y CONCACAF
Associated Press informó que la AFC dijo en su comunicado que actuaba en solidaridad con la UEFA, que amenazó con un boicot a las competiciones de FIFA el jueves, y con la CONCACAF, que rechazó la oferta de Infantino de pagos únicos de 20 millones de dólares para cada federación miembro vinculados al plan. El comunicado de la AFC, que representa a 47 asociaciones nacionales de fútbol de Asia, no mencionó a Infantino directamente, pero criticó a FIFA por no haber consultado a sus miembros antes de que una propuesta secreta fuera revelada por los medios a principios de la semana.
FIFA culpó a los medios
Associated Press informó que FIFA respondió horas antes del comunicado de la AFC diciendo que su proceso de consulta previsto había sido interrumpido por lo que calificó de informes mediáticos incorrectos, y que seguiría adelante con la consulta para garantizar que cada miembro pudiera votar con base en hechos. El comunicado no abordó directamente el fondo de las críticas de UEFA, CONCACAF o la AFC, que se habían centrado específicamente en la forma en que se anunció el plan, y no en posibles inexactitudes en su posterior cobertura.
Lo que realmente dice la AFC
Yahoo Sports informó que la AFC afirmó que la propuesta de la entidad comercial FIFA Forward Enterprise, la filial de 20.000 millones de dólares en el centro del plan, no puede lograr de forma realista el amplio consenso y la unidad necesarios para avanzar, y que debe ser reconsiderada. La confederación señaló que el episodio había puesto al descubierto debilidades fundamentales en los procesos de consulta y toma de decisiones de FIFA, que ahora deben ser abordadas, y pidió por ello una revisión urgente del marco de gobernanza.
La misma confederación que respaldó a Arabia Saudí 2034
La ironía de la intervención de la AFC va más allá de una queja compartida sobre los procedimientos. Una cobertura de AOL sobre la decisión de FIFA de acelerar el proceso de candidatura para los Mundiales de 2030 y 2034 describió cómo Infantino, presentado como aliado de larga data del fútbol saudí y del príncipe heredero Mohammed bin Salman, vio cómo las federaciones miembro de la AFC respondían rápidamente a su llamado una vez que se anunció el cronograma acelerado. La federación japonesa propuso un respaldo asiático unido detrás de la candidatura de Arabia Saudí, con apoyo de Uzbekistán, Líbano e India, mientras que el funcionario de la federación japonesa Tsuneyasu Miyamoto elogió la <cite index=»38-1″>“larga historia futbolística, la pasión enorme y una visión maravillosa para 2034”</cite> de Arabia Saudí. El presidente de la federación saudí, Yasser al Misehal, respondió al gesto coordinado de apoyo diciendo <cite index=»38-1″>“siempre se ha sabido que Asia siempre está unida”</cite>.
Esa consolidación del apoyo asiático, lograda rápidamente y por impulso del propio Infantino, dejó a Arabia Saudí como único candidato viable para 2034 después de que la federación australiana no participara en las discusiones pertinentes. La misma confederación que ayudó a producir ese resultado, con un escrutinio independiente limitado sobre el proceso, es ahora el tercer organismo en una semana que acusa a FIFA, bajo Infantino, exactamente de la misma falla de gobernanza que criticaron los opositores en su momento: falta de consulta y decisiones anunciadas antes de que las federaciones miembro tuvieran una oportunidad real de اعتراض.
Se acercan plazos reales
Associated Press informó que el primer evento de FIFA que se vería afectado por el boicot amenazado por la UEFA es el Mundial femenino Sub-20, que se celebrará en Polonia a partir del 5 de septiembre, es decir, en apenas unas semanas. Por separado, las cuatro asociaciones británicas de fútbol siguen siendo la única candidatura de FIFA para albergar el Mundial femenino de 2035, una decisión que se tomará en noviembre, lo que añade más peso institucional a la cuestión de cómo evolucionará la relación de FIFA con sus federaciones miembro en los próximos meses.
Por qué esto importa para el Mundial 2034 de Arabia Saudí
La gestión de FIFA del plan de capital privado y su gestión del proceso de candidatura saudí para 2034 comparten un hilo conductor que el propio comunicado de la AFC deja ahora explícito: una organización cuyas grandes decisiones se han anunciado repetidamente a sus miembros en lugar de desarrollarse con ellos. Cuando organizaciones de derechos humanos, denunciantes legales y federaciones como la de Noruega se opusieron al proceso acelerado de Arabia Saudí en 2024, FIFA sostuvo que su procedimiento era riguroso y coherente con torneos anteriores. El comunicado de la AFC de esta semana, que describe “debilidades fundamentales en los procesos de consulta y toma de decisiones de FIFA”, ofrece una confirmación inusualmente directa y en el registro público de exactamente la preocupación que plantearon esos críticos, esta vez desde una confederación que no tenía motivo para exagerar el problema, ya que desempeñó un papel activo en la obtención de los derechos de sede de Arabia Saudí.
Un patrón de gobernanza que FIFA no puede atribuir a críticos de mala fe
Gran parte de las críticas que FIFA ha enfrentado por los derechos de sede de Arabia Saudí provienen de organizaciones de derechos humanos y periodistas, voces que Infantino en ocasiones ha desestimado como difusoras de odio o rumores falsos. El comunicado de la AFC es distinto: proviene del propio entramado institucional de FIFA, de una confederación que respaldó el proceso saudí acelerado impulsado por Infantino en lugar de oponerse a él. Eso hace que la queja actual de la AFC sea mucho más difícil de descartar como una crítica de mala fe, y otorga un peso independiente y de interés propio al argumento de que la cultura de toma de decisiones de FIFA bajo Infantino prioriza de forma constante la rapidez y el control por encima de la consulta, ya sea en el caso de un plan de inversión de 20.000 millones de dólares o en la elección de una sede mundialista.
Debate más amplio sobre rendición de cuentas y sportswashing
Los críticos de la candidatura saudí para 2034 han sostenido desde hace tiempo que la cultura institucional de FIFA bajo Infantino favorece decisiones rápidas y verticales en lugar de una consulta auténtica, una dinámica que deja poco espacio para el escrutinio que, según las organizaciones de derechos, requería la candidatura saudí. El comunicado de la AFC de esta semana, procedente de un organismo que ayudó activamente a ese mismo proceso acelerado, añade evidencia institucional directa a ese argumento en lugar de una mera acusación externa. Ni FIFA ni Infantino han respondido específicamente al llamado de la AFC a una revisión de gobernanza, ni han abordado el paralelismo entre la actual disputa por el plan de inversión y las críticas dirigidas al proceso de candidatura saudí para 2034. Para federaciones, organizaciones de derechos y aficionados que se preguntan si se puede confiar en la toma de decisiones de FIFA para un compromiso de sede de una década en Arabia Saudí, la intervención de la AFC esta semana difícilmente ofrecerá tranquilidad.